Editorial de Diario Libre, Así no

Legislar es un proceso de la razón y la inteligencia, no de turbas enardecidas, ni de la sinrazón, pues ¿qué valor tendría una norma obtenida por la fuerza o el amedrentamiento? Sería nula sin el menor análisis.
Si los promotores de la declaración de Loma Miranda como Parque Nacional tienen suficientes argumentos, y el apoyo de la opinión pública, el Congreso Nacional actuará de acuerdo con ese sentir. En el fondo, los políticos también deben subsistir electoralmente.
Lo que no se puede tolerar es que se quiera imponer la ley por medio de la violencia, del desorden y del desacato. Si aceptamos ese procedimiento, todo corre peligro en el país, comenzando por las libertades individuales, y terminando por la vida de cualquiera de nosotros. Porque, sentado el precedente, ¿cómo negarse ante una turba que quiera derogar cualquier prerrogativa prevista en la Constitución?
El Estado Social y Democrático de Derecho que queremos construir no se hará con eslóganes, ni con piedras, sino con el cultivo inteligente de las ideas y con tolerancia.