Bonao.-El dice que son 105, pero dándome algunos datos creo que son 95, de todas maneras llegar a esa edad es una bendición y aún trabaja cuando hay tantos jóvenes que no lo hacen, porque prefieren la vida fácil. Ojalá pudiéramos llegar a la edad de este humilde hombre que se busca la vida en esta carretilla buscando botellas o algo que les permita vender para poder comer. Dios los proteja y cuide.
