República Dominicana acusó al secretario general de la OEA, Luis Almagro, de trascender los límites de sus competencias en el organismo y de intentar trazar pautas en las políticas migratorias “de países soberanos e independientes”.
“Si Luis Almagro no cambia su actitud y retira su cuestionamiento a la existencia de dos países en nuestra isla, la República Dominicana no tiene nada que dialogar con la Secretaria General de la OEA”, dijo ayer el canciller dominicano Andrés Navarro en el Palacio Nacional.
Entonces procedió a anunciar su rechazo a la petición de diálogo que le hiciera Almagro para la semana próxima en Washington, Estados Unidos, junto a autoridades haitianas, tras precisar que las declaraciones del secretario de la OEA imposibilitan “un diálogo constructivo”.
El secretario de la OEA fue entrevistado por la cadena estadounidense CNN en Español, donde dijo que en una isla no suele haber dos países, sino uno solo, y puso como ejemplo a Australia.
Continuó su discurso con la indicación de que La Hispaniola es una isla pequeña con dos países, “con realidades sociales muy diferentes, con realidades económicas muy diferentes, con realidades políticas muy diferentes”.
Luego de la declaración del Gobierno, Almagro escribió en la red social Twitter que solo llamó al diálogo a los dos países que comparten la isla, y que cualquier interpretación fuera de esa petición constituía una tergiversación de los hechos. “Llamé al diálogo a dos países que comparten una isla #Rep- Dom #Haiti. Una interpre- tación distinta es tergiversación”, tuiteó.
Luego, en la cuenta de la OEA en Twitter, se colocó un corte del video de la entrevista del secretario general promocionando la visualización del contenido.
“Ni una palabra más, ni menos: nunca habló de unificación, ni semejante”, zanjaba el tuit del organismo internacional.
Listin Diario
La declaración del gobierno dominicano fue de primer nivel: la voz del canciller Navarro para un documento de una página y media, franqueado por el ministro de la Presidencia, Gustavo Montalvo; el Administrativo, José Ramón Peralta, y al otro lado el ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul.
Antes de comenzar la declaración se advirtió que no se responderían preguntas. Y se cumplió.