La ex asambleísta Gabriela Rosa, primera mujer dominicana electa en esa curul en la historia política de la diáspora, confirmó en un carta su renuncia al escaño, después de declararse culpable la tarde de este viernes 27 de junio, en la Corte Federal del Distrito Sur, por cargos de fraude matrimonial en 1996 al Servicio de Inmigración y una declaración fraudulenta de bancarrota al gobierno federal de Estados Unidos, por cutos delitos, podría enfrentar más de 10 años en la cárcel.
La dirigente dominicana, una de las figuras políticas más prominentes del Partido Demócrata en Nueva York en los últimos años, dijo en un comunicado que "estoy renunciando a mi posición como asambleísta en representación del distrito 72 a partir de hoy".
Añadió que "aunque me entristece anunciarlo con esta noticia, también quiero aprovechar la oportunidad para darles las gracias por confiar en mí con su voto y permitir que me convirtiera en la primera mujer dominico americana en ser elegida a la legislatura del estado de Nueva York".
"Sé que nunca he violado la confianza que han depositado en mí. No estoy renunciando a causa de las acusaciones que no están conectadas a mi posición como su asambleísta o una líder política o cívica o política de nuestra comunidad", añade el comunicado.
"Estoy abandonando mi posición de asambleísta, porque hoy me declaré culpable de una incorrección individual, relativa a un procedimiento de quiebra en el 2009, mucho antes de que me eligieran a la asamblea del estado de Nuevas York", sostiene Rosa.
"Lamento sinceramente no haber informadlo adecuadamente del dinero que implica ingresos de mi marido, relacionado con el procedimiento del 2009", explica la ex asambleísta.
"También lamento que hace casi 20 años, regularicé mi situación migratoria de una manera abusiva. Quiero hacer hincapié en que estas cuestiones no fueron la única razón detrás de mi decisión de renunciar", agrega la ex asambleísta dominicana.
"Mi salud se ha deteriorado mucho debido a la tensión. Otros miembros de mi familia se enfrentan a graves problemas de salud, a los que tengo que dedicar atención", dice el comunicado.
"Estoy orgullosa del trabajo que hice en la legislatura estatal de Albany y en nuestra comunidad como su representante. Yo era una defensora inquebrantable de la aprobación de la ley DREAM, medidas de protección a los inquilinos, la ley de igualdad a la mujer, la legislación que permitiría a los municipios aumentar los salarios mínimos, y luché en la asamblea, para que todos, tuviéramos un lugar más justo para vivir, trabajar y hacer negocios", dijo la ex asambleísta en el comunicado.
"De nuevo, gracias por la confianza que han depositado en mí y saben que, como su asambleísta, siempre me podrán buscar", concluyó diciendo Rosa.
Los fiscales federales dicen que ella se casó en un matrimonio por conveniencia para legalizar su estatus migratorio en 1996 y sometió una petición de bancarrota en el 2009, mintiendo bajo juramento al gobierno federal, para que le condonaran más de $30.000 dólares en deudas de tarjetas de crédito.
En el expediente, dice que Rosa, dijo a las autoridades que no tenía ninguna propiedad, cuando era propietaria de un apartamento en un edificio cooperativo en Manhattan.
Será sentenciada el próximo 3 de octubre a las 10:00 de la mañana y enfrenta más de 10 años en la cárcel.
El Nuevo Diario
