El sector productivo y generador
de empleos de Monseñor Nouel, agrupados en 27 empresas, repudió las acciones de
grupos foráneos que se oponen a la extracción minera en Loma Miranda y denunciaron
la incidencia negativa que ha tenido en esa provincia el cierre de la minera
Falcondo en los comercios.
Roberto Ortiz, vocero de los
comerciantes, externó que por ser conocedores
de la calamidad que están sufriendo los habitantes de Monseñor Nouel, resultante del cierre temporal de la minera
Falcondo y la pérdida de cientos de puestos de trabajo,
se oponen a que cualquier grupo foráneo venga a Bonao a minimizar, reírse
o burlarse de la pesadumbre que está viviendo nuestra sociedad.
El productor arrocero dijo que a
esa minoría insensible al bienestar de la sociedad escudada en mentiras
medioambientales, les dicen que la industria del níquel ha sido el soporte de
la economía dominicana por más de 50 años, y que se desconocen los efectos
adversos al medio ambiente que la misma ha causado, siendo el mejor ejemplo las
plantaciones de arroz, tabaco, cacao y otros rubros producidos en la periferia
donde se procesa el ferroníquel.
“Esos grupos extremistas, en su
afán de mentir y meter miedo, quieren hacer ver que las aguas de la presa de
Rincón las aporta Loma Miranda, pero de manera
categórica les decimos y afirmamos que Monseñor Nouel es quien aporta esas
aguas, fundamentalmente con los ríos Masipedro, Jima y otros afluentes”,
aseveró.
Llamó a la comunidad sensata, al gobierno y senadores para que mediten sobre lo que han hecho los
gobiernos de Evo Morales y Rafael Correa, que han asumido el compromiso de sacar
las riquezas que Dios ha puesto sobre la madre tierra, para reducir el
desempleo y el hambre; pero sobre todo,
para que reflexionen de por qué el Papa Francisco se puso un casco de minero en
el mes de septiembre del 2013, para decirle al mundo que la minería y el
medioambiente son compatibles si se explota de manera responsable, y que a un
pueblo no se le puede negar la dignidad del trabajo.
Ortiz insistió en que no es un
secreto que desde octubre del 2013 a la fecha, la actividad económica de
Monseñor Nouel se ha reducido en más de un 40%, como resultado del despido de
cientos de empleados de Falcondo, lo que llevará a que decenas de negocios
cierren sus puertas en los próximos meses.
No hay duda, de que el efecto de ese
desempleo masivo incide en el aumento de la delincuencia local, alterando así,
la paz social de las comunidades.
Saludaron la creación
del Ministerio de Minas, que viene a formular, supervisar y dirigir la
política nacional en materia de minería, garantizando un ambiente de negocios
con reglas claras y seguridad jurídica para atraer y proteger la inversión. Sin
que la misma se vea empañada y frenada por un ambiente de incertidumbre
resultante de los esfuerzos malintencionados de los escarceos de fariseos, que
a través de campañas mediáticas malintencionadas han satanizado la industria.
“Como parte de la comunidad y
gestores de empleos de calidad de la provincia, repudiamos cualquier intento de
provocación que cualquier grupo foráneo pretenda gestar en nuestro pueblo, ya
que el mismo será interpretado como una burla y deshonra a la dignidad de
nuestra gente.
Es por esto, que llamamos a la sensatez,
comedimiento, prudencia y al entendimiento de que somos un país rico en
minerales, que en nuestra provincia hay más de cinco yacimientos que estamos
obligados a explotar para erradicar el desempleo, la pobreza y el hambre de
nuestra gente, pues para eso Dios lo dispuso así”, puntualizaron los
comerciantes.
Como responsables de colaborar
con el bienestar y progreso de nuestra sociedad, abogamos y respaldamos la
extracción responsable de los minerales del país, siempre con apego a los
criterios medioambientales universales y a las leyes de la República
Dominicana.