Por considerarlo de interés reproducimos el Editorial del periódico el Nacional, con el siguiente titulo: Aprovechados
El Gobierno debería revocar cuanto antes la entrega irregular de cien viviendas a funcionarios, periodistas y dirigentes del partido oficial de un proyecto construido en Bonao con fondos donados por el gobierno de Venezuela para alojar a damnificados de las tormentas Noel y Olga.
El embajador venezolano, Francisco Belisario Landis, notificó a la Cancillería que esas casas fueron distribuidas y ocupadas por órdenes del gobernador de Monseñor Noel, sin que el proceso de donación haya concluido ni se conozcan los resultados de una investigación sociológica sobre el listado de beneficiarios presentado por las autoridades.
Resulta inadmisible que un gesto de auténtica solidaridad, como el mostrado por el presidente Hugo Chávez, de donar fondos y tecnologías para construir techos dignos a familias pobres vapuleadas por la naturaleza, sea desnaturalizado con la complicidad o connivencia oficial.
La distribución irregular e ilegal de esas viviendas ha provocado un serio conflicto diplomático con Venezuela, cuyo embajador ha afirmado que la acción de las autoridades de Bonao representa una intromisión en asuntos que competen a esa misión diplomática.
Constituye un escándalo mayor la denuncia del embajador Belisario Landis, de que esas viviendas fueron repartidas sin que el Estado venezolano las haya formalmente entregado al Gobierno dominicano, pero además sin que autoridades locales informaran a esa legación sobre tan abrupta ocupación.
Aunque el Gobierno dominicano donó los terrenos y construyó las obras complementarias de ese complejo, ética y cortesía mandan respetar la voluntad del donante.
Tiene razón el embajador venezolano al reclamar que el listado de beneficiarios de esas casas sea remitido, vía Cancillería, al presidente Leonel Fernández para su depuración y aprobación.
Causa gran vergüenza e indignación que el gobernador y otros funcionarios de la provincia Monseñor Noel distribuyan lo que no es suyo entre sus allegados.
Se reclama, pues, que el presidente Fernández revoque de inmediato esas entregas irregulares de viviendas de ese proyecto habitacional, construido -se insiste- con fondos venezolanos para damnificados, única forma de evitarle un bochorno mayor al Gobierno y para que la nación no se presente ante los ojos del mundo como un país de aprovechados.